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martes, 2 de junio de 2015

Suplementos... ¿son paleo?

¿Son los suplementos paleo? ¿Debes incorporar suplementos en tu vida si simpatizas con la filosofía biohacker?

Antes de responder, aclaremos esto: ser un "biohacker" y usar la ciencia de forma inteligente para optimizar tu cuerpo y mente no significa aceptar ACRÍTICAMENTE cualquier suplemento que la industria de turno se empeñe en vendernos.

En la práctica y a la hora de la verdad, el problema de muchos suplementos no es tanto el suplemento en sí como:


  1. La calidad (fuente, forma de producción, etc,) de dicho suplemento 
  2. Los excipientes y aditivos de dicho suplemento, a menudo (e irónicamente) nada saludables 
  3. La pérdida de sinergias que se produce en muchos casos en la sustancia suplementada al no actuar en conjunto con otros nutrientes como ocurre con la comida real. 


Dicho esto, ¿se puede suplementar? Por supuesto, pero no es un juego de niños. Hay que saber lo que se hace, y la triste realidad es que la inmensa mayoría de nosotros no estamos preparados para hacerlo de forma inteligente.

Así que, si quieres usar suplementos, mi primer consejo es este: empieza por suplementar tu mente con el conocimiento necesario para hacerlo.

Dieta paleolítica (paleodieta) sin carne... ¿Es posible?

A menudo me lo preguntan.

¿Es posible ser paleo sin comer carne?

Y la respuesta es que (al menos personalmente) veo perfectamente viable un estilo de vida PALEO OVO-PESCE-CRUDIVEGANO.

Es decir, llevar una dieta inspirada en las técnicas crudiveganas pero incluyendo importantes cantidades de huevos, pescado y marisco para combinarlos con esas ingeniosas recetas crudiveganas. De esta forma, te aseguras una dieta muchísimo más rica en micronutrientes que la dieta media.

Obviamente, y aunque predominen los alimentos crudos, algunos de ellos te conviene cocinarlos.

Hasta aquí he usado la palabra "viable", ¿verdad?

Para pasar de "viable" a "altamente recomendable" la clave está en asegurarte de que el pescado sea lo menos tóxico posible (metales pesados, dioxinas, etc.) y en consumir altas cantidades de alimentos y suplementos quelantes y depurativos que palíen dichos posibles problemas (clorela, espirulina, cilantro, cúrcuma, etc.) 

Cuando lo haces así, es probable que tu dieta no sólo sea "paleo apta", sino que sea mejor que la dieta que lleva el 99% de la gente que se hace llamar paleo.

martes, 22 de julio de 2014

Diario de una "Paleo-beginner" #3 - Mi primer ayuno de 24 horas

¡¡¡Buenos días Paleo-begginers!!! 

De nuevo, os saludo y, como siempre, vuelvo a contaros mis primeras experiecias con la Paleodieta. Espero la disfrutéis. Elena López.

Y de repente me veo durante 24 horas ayunando...

Llevaba meses escuchando sobre los ayunos en la Paleodieta, pero como siempre, y en todo, no me veo capaz de hacerlo. Hasta que me pongo. Después resulta que soy capaz de hacerlo y superar mis propias metas. Muchas veces creo que debo confiar más en mis posibilidades.

Me había planteado empezar con ayunos intermitentes (IF) de 16/8 (16 horas de ayuno y 8 de alimentación), pensaba que me iba a ser relativamente fácil, ya que total, era plantearse sólamente no desayunar y llegar a la hora de la comida, sin ingerir alimentos sólidos. Solamente agua y quizás algún café. Pero sólo el hecho de pensar en no comer durante 16 horas se me hacía cuesta arriba. Así que lo iba dejando para otro momento...

Pero ayer, de repente, me veo haciendo un ayuno de 24 horas, casi por casualidad.



Espinacas, pepino y aceite de oliva


Lo primero que quiero contaros es que realizar un ayuno, sea del tipo que sea, no es cualquier cosa. Es algo que se ha de realizar con una preparación previa alimentaria y física. No se puede decir: "Voy a dejar de comer durante 24 horas" Así sin más. No. Existe una adaptación de meses comiendo de manera "limpia", habituando a tu cuerpo a una alimentación saludable, para que, llegado el momento, sea capaz de realizar el ayuno sin ningún tipo de esfuerzo. Y obteniendo todos los beneficios que conlleva un ayuno. Porque he de contaros que son muchos. Aunque no lo creáis.

La gente que ha sabido que he hecho un ayuno de 24 horas, la mayoría, me ha tachado de "loca", otros me han felicitado y muy pocos son los que me han apoyado y acompañado en el proceso. éstos últimos, coincide con individuos que cuidan su mente y su cuerpo de manera excepcional y conocen los beneficios de realizar un ayuno de tantas horas. Y quiero contároslos, pero primero os contaré el porqué yo decidí hacer un ayuno de 24 horas y cómo lo realicé. Los beneficios os los contaré un poco más adelante.

Había sido un fin de semana de excesos, aunque realizando muchos deportes; buceo, nadar en alta mar, patines... Pero también muchos excesos alimenticios; algunos fritos, harinas, pan, arroz blanco... Me había pasado, lo reconozco.

Llegó el domingo y después de una comida bastante copiosa, estaba "harta" de comer tanto y tan mal (tened en cuenta que llevo meses sin realizar excesos de ése tipo). Me había planteado cenar el domingo y el lunes realizar mi primer ayuno de 16 horas (es decir, no desayunar y comprobar si podía aguantar hasta la hora de comer). Planifiqué hacer una carga de "hidratos Paleo" ésa noche y cenar una tortilla de patatas para realizar a la mañana siguiente mi primer ayuno controlado y planificado.

Pero llegó la noche del domingo y estaba "hasta los topes". No era capaz de comer nada. Así que como había sido un fin de semana de gran actividad, estaba agotada y me acosté sin cenar. 8 horas durmiendo, me suena el despertador y lo apago cada 5 minutos, hasta que no me queda más remedio y me toca levantarme corriendo y vestirme y salir pitando para llegar a tiempo a trabajar. "Desayunaré cuando llegue al despacho".

Pero sigo sin tener hambre... No hay manera. No me entra nada. Llevo 18 horas y sin comer. Me tomo un café doble para despertarme. (Es muy importante hidratarse con muuuuucha agua en los ayunos. Los cafés con aceite de coco, los tés y el agua están más que permitidos, sin ningún tipo de edulcorantes)

Y es ahora cuando empieza a entrar la mente en juego. Hubieron momentos que hubiese comido, pero por ansiedad y por "costumbre", así que supe controlar mi mente y a los 5 minutos dejaba de tener hambre de nuevo. Y así llego hasta la hora de comer, a las dos de la tarde. Y sin darme cuenta... Mi primer ayuno de 24 horas!!!



Después de un período de 30 minutos de caza y recolecta, rompo el ayuno con un solomilo de vacuno, casi crudo. Ensalada de lechuga, champiñones, cebolla espinacas y calabacín a la plancha. 

Nunca había disfrutado comiendo tanto

Tengo que destacar que los ayunos intermitentes se han realizado desde tiempos inmemorables, cuando nuestros antepasados no tenían nada para comer, tenían que ayunar. Por fuerza. Por lo tanto, es algo intrínseco en la naturaleza del hombre. A día de hoy existen un millón de formas de conseguir comida. Estamos rodeados. Por ello, dejamos de hacer ayunos hace muchos años. Pero lo que está claro es que está en nuestra naturaleza ser cazadores y recolectores (Lo hemos sido durante el 99 % de nuestra existencia como homínidos y por lo tanto, compartimos el 99 % de nuestra genética). Y si no teníamos medios para comer, por los motivos que fueran, nos tocaba ayunar hasta conseguir algo de comida. Para ello teníamos que salir a cazar y recolectar.

Así que eso hice. 30 minutos antes de "romper" con mi ayuno, me pongo mi atuendo de caza y recolecta (ropa de deporte) y me voy por las diferentes tiendas de mi ciudad "recolectando y cazando" (30 minutos de cardio muy suave). y llega el momento de romper mi ayuno: "¿Ya está?, pues tampoco a sido para tanto"

Repito. No es ninguna tontería. A día de hoy estoy acostumbrada a comer comida "de calidad". Todo orgánico, nada de fritos ni procesados (exceptuando algún capricho). Pero comiendo "limpio" de manera diaria y habitual. Por éste motivo no me ha costado prácticamente nada, 24 horas de ayuno. Sólo por ésto. Hace 6 meses me hubiese desmayado a las 5 horas, o me hubieses dado una bajada de tensión o de azúcar. A día de hoy, estoy más que preparada.



¿¿Y qué gano haciendo un ayuno??


Los beneficios del ayuno intermitente han sido demostrados por múltiples estudios; sin embargo sigue siendo visto con recelo por los nutricionistas tradicionales, y desde luego no encontrarás ninguna corporación haciendo estudios sobre el ayuno, ya que no hay beneficio económico en ello. Para ayunar lo que hay que hacer es… exacto, no comer, es decir, no consumir, por lo que atenta contra la conspiración de la industria alimenticia. No interesan, vamos. 

  • Limpia y depura a fondo la corriente sanguínea (tras las primeras 24 h).
  • Restablece el pH adecuado en sangre.
  • Refuerza las defensas (y recupera el buen funcionamiento de los sistemas de alarma)
  • Control de la insulina (que desciende un 70% en las primeras 24 h).
  • Facilita la eliminación de grasa (aumentando el glucagón)
  • Controla los lípidos en sangre (reduciendo el nivel de triglicéridos y las partículas pequeñas de LDL)
  • Contribuye en el mantenimiento/aumento de la musculatura gracias al aumento de la hormona de crecimiento (que también ayuda a ralentizar el envejecimiento y es notable tras 24 horas de ayuno)
  • Mejora la capacidad de autocontrol (superando esa “necesidad mental” que hemos desarrollado a comer cada poco tiempo, aportando sensación de autoconfianza y satisfacción) y puede ser una estupenda herramienta contra el nerviosismo y la ansiedad.
  • El ayuno periódico mejora la plasticidad mental así como la resistencia al desarrollo  de enfermedades mentales. Tras las primeras 24 h de ayuno, la mente se encuentra más activa y con mejor capacidad  para la reflexión y el trabajo intelectual (facilitando la comprensión de conceptos de forma precisa y correcta).

Desde luego, los beneficios son más que notables y satisfactorios. Pero mi mayor beneficio, al menos en éste, mi primer ayuno, ha sido demostrarme a mí misma que soy capaz de hacer algo que no creía que llegaría a conseguir nunca. 

No será el primero ni el última. A partir de ahora, todo es pan comido. Pan de plátano macho, claro :)


“Ayuno para mejorar mi eficiencia física y mental”.- Platón
“Las mejores medicinas son el descanso y el ayuno”.-  Benjamin Franklin


Si nos acompaña desde el nacimiento, hasta muerte. Lo vemos cada día, y es lo único que nos pertenece realmente en ésta vida. ¿¿Qué nos cuesta cuidarlo como se merece??

¡¡¡Paleo saludos, amigos!!!







miércoles, 2 de julio de 2014

Diario de una "Paleo-beginner" #2 - ¿¿Y ésto que es??

Hola Paleo-begginers,

Hoy quiero empezar a ahondar un poco más en qué es ésto de la Paleodieta. Así que, de nuevo, como "Paleo-principiante", os escribo mis experiencias. Una vez más; encantada de escribiros; Elena López.

Empecé disminuyendo carbohidratos, y subiendo la cantidad de fruta, verdura y pescado. Carne comía más que suficiente. Siempre me he considerado muy carnívora. 

Mi entrenador me propuso un plan nutricional en el que eliminar patatas fritas, bollos, croissants, cola-cao por las mañanas... Bffff al principio pensaba que sería imposible. Pensaba que se me haría cuesta arriba. Pero estaba tan motivada por querer cambiar mi cuerpo y mi mente, que sin pensármelo empecé.




Después de 30 años comiendo así, creía que era imposible no permitirme el "lujo" de un vaso de leche con 3 cucharadas de azúcar, 2 de "Cola-Cao" y 6 galletas. Y a media mañana un bocadillo de bacon con patatas. Y para comer un buen plato de macarrones. Por la tarde, cuando me entraba la "gula"; un bocadillo o un sándwich de "Nutella". Y para cenar; patatas fritas, un buen chuletón y un par de huevos fritos. 

Y de repente, me veo comiendo y cenando verduritas a la plancha o al horno, con un trozo de carne por las mañanas y algo de pescado por las noches. Pues bien, antes de seguir hablándoos de mi experiencia, he de deciros que después de 6 meses, en los que he cambiado por completo mis hábitos alimenticios; estoy enganchada a la comida de calidad. Ya no me apetece comer porquerías ni comida procesada, nada de comida rápida. Ahora mi comida rápida es una ensalada con langostinos. Me he aficionado a las ensaladas. Me he vuelto toda una experta en ensaladas "delicatessen".


Pepino, champiñones, langostinos, lechugas, aceite de oliva virgen extra y huevo duro. Todo ello ecológico



Bien, después de 4 meses comiendo sano, eliminando la comida basura de mi dieta y entrenando de manera constante, empecé a notar todos los beneficios que reportaba en mi cuerpo OCUPARME de mí. Preocuparme por mi estado físico, y claro, ésto me llevaba también a que mi mente estuviese mucho más lúcida. 

De repente me encuentro con la "Paleodieta", dónde la única clave es comer más vegetales, frutas, carne magra, pescado, nueces, semillas y grasas saludables. Y por supuesto, evitar; gluten, legumbres, azúcares lácteos, comida procesada, grasas saturadas... Vale, me parece lógico. Pero, ¿¿porqué?? Y entonces, empiezo a investigar.

Éste es uno de los textos que más me hizo pensar en que no era todo tan raro cómo pintaba al principio. Todo empezaba a tener lógica:


“Queda claro el nombre de esta manera de comer, se trata de alimentarse con productos puros sin procesarse, o al menos en la menor medida posible, para consumir carnes, pescados, plantas en general. La revolución industrial hizo que llegaran a nuestros hogares alimentos muy raros para nuestro pH interno, tales como el azúcar, las harinas refinadas sin valor casi nutricional, los cereales instantáneos de compleja digestión, aceites vegetales de dudosa calidad, pan blanco y infinidad de alimentos sumamente procesados y desnaturalizados.

Si ahora volvemos a unos cuantos siglos atrás, a una de las revoluciones más decisivas para la humanidad, la revolución agrícola del Neolítico, un momento en la historia donde el ser humano aprendió el valor de los cereales, incluso cambiaron los hábitos de las sociedades antiguas. Carnes y pescados, huevos, fruta y frutos secos, agua, y vegetales durante decenas de milenios crearon al hombre moderno de hoy. Incluso los lácteos de los que tanta importancia se les ha dado erróneamente han estado durante casi toda esta etapa de la historia muy alejados de las regiones del planeta en las que se erguió el famoso homo sapiens padre de la evolución moderna. Los lácteos se circunscribieron a países fríos en forma de leches crudas y quesos y nunca fueron un abuso para las gentes del norte.

Es muy importante para nosotros en pleno siglo XXI recordar nuestras raíces nutricionales ya que nuestra genética fue gestándose despacio a través de hábitos alimentarios y factores ambientales. Pocos son los cambios en nuestro cuadro genético desde entonces, casi 100.000 años atrás en África, desde aquellos tiempos antiguos nos hemos adaptado a algunos cambios, uno de ellos el mantener desde la infancia la enzima lactasa para ser capaces de digerir la leche, sobretodo su lactosa, que viene a ser un azúcar del que ahora se abusa y que crea intolerancia a tanta gente, siendo las sociedades del climas fríos como las nórdicas las que más se han adaptado y menos las de oriente, y sin embargo es de hacer notar que nuestros principales procesos fisiológicos y bioquímicos se han mantenido idénticos desde entonces, desde el Paleolítico.

Así fueron apareciendo enfermedades degenerativas también gestadas en el tiempo más cercano, arterioesclerosis, coronarias, infartos cerebrales, obesidad, diabetes, enfermedades de piel, migrañas severas, diversas formas de cáncer reconociendo todos que los consejos nutricionales no han funcionado, podemos volver a nuestros orígenes, a la fundación natural y biológica de la humanidad, nuestra real herencia, y no me cabe la menor duda de que muchas de estas enfermedades desaparecerían.

Nuestros cuerpos están diseñados para albergar una gran fuerza, tanto muscular como ósea, y esto es posible en la vida moderna, recordemos que los humanos del Paleolítico eran muy parecidos en su estructura a los atletas del triatlón de hoy, fuerza y rapidez, energía sin cansancio.

Podemos seguir una dieta como ellos, combinando los hidratos de carbono de las frutas y vegetales con las carnes los huevos y el pescado y marisco, sin embargo hemos caído en el pan blanco refinado, el arroz y la pasta refinadas dejando lo que en realidad vale, es una lástima que los atletas de hoy usen una fuente de energía baja en calidad, además de abusar de la grasa. Además se puede crear una hiperinsulinemia, es decir demasiada insulina provocada por este exceso de hidratos de carbono de baja calidad, creándose en muchos de ellos una dependencia, ralentizando la recuperación muscular que se hace mucho más deprisa con concentrados de frutas antioxidantes, no a dietas demasiado ricas en carbohidratos refinados. Queda claro, solo que cambiar este paradigma va a costar mucho a la gente, solo los muy despiertos con sentido crítico, y los necesitados por diversas patologías van a recoger el mensaje. Cuanto más sigamos negando nuestra historia y nuestro pasado, más condenaremos nuestro.”


Revuelto de apio, cebolla, espinacas y champiñones. Langostinos a la plancha con cebollino.


Además, hubo un vídeo que terminó por convencerme y resolverme muchas dudas. Y os invito a que lo veáis, que investiguéis y podáis sacar vuestras propias conclusiones que, por supuesto, no tienen que ser las mismas que las mías.

Si nos acompaña desde el nacimiento, hasta la muerte. Lo vemos cada día, y es lo único que nos pertenece realmente en ésta vida ¿¿Qué nos cuesta cuidarlo como se merece??



¡¡¡Paleo saludos, amigos!!!

Si quieres conocer más recetas y curiosidades "Paleo", puedes seguirme en Twitter e Instagram: @elena_paleo


Vídeo "Dieta Paleolítica":

Fuentes: 
http://es.sott.net/article/8864-Volver-a-la-dieta-paleolitica
http://centromontana.com/nutricion-y-psicologia/

jueves, 26 de junio de 2014

Diario de una "Paleo-beginner"




Ayer escuchaba en la radio una pregunta que me hizo plantearme cómo he llegado hasta aquí.

Alguien preguntaba; ¿si hace 1 año alguien te hubiera dicho lo que has conseguido hoy, le creerías?

¡¡¡Madre mía!!! Ni siquiera hace 6 meses que mi vida cambió por completo. 180 grados.

Mi nombre es Elena López y ahora tengo 30 años.

Todo empezó cuando alguien me retó a dejar de fumar. Me dijo que no podría conseguirlo. ¿Que yo no podría conseguirlo? Y después de 15 años fumando, sólo me hizo falta fuerza de voluntad y de un día para otro, lo dejé. Para siempre.

Desde ése día empecé a plantearme mi cuerpo, mi salud y mi "yo" desde otro punto de vista.

Empecé a "tomarme" en serio.

Hasta entonces, tiraba. Pasaban los días, trabajaba, comía, me divertía... Pero todo por puro instinto, siguiendo a todo el mundo. Repetía conductas.

Y de repente un día... "¿Qué coño estoy haciendo con mi cuerpo? Me preocupo por dar buena imagen en mi trabajo (trabajo cara al público), me preocupo por ir siempre bien vestida. Pero ni  la ropa ni el maquillaje hacen que me sienta bien conmigo misma. No estoy a gusto ni conmigo, ni con mi cuerpo. Tengo que hacer algo".

¡¡¡Y empecé!!! Empecé poco a poco, pero empecé. Me apunté al gimnasio y como sabía que mi fuerza de voluntad para el deporte no iba a ser suficiente; escogí a un entrenador personal. Quien, nada más conocerle, me hizo una pregunta; "Si te enseñaran tu cuerpo ahora y después de cuidarlo durante algunos meses, ¿Cuánto pagarías por ello?" Por supuesto mi respuesta fue clara: "¡¡Lo que fuese!!" Así que realizar un esfuerzo económico por que alguien me enseñara, me motivara y me iniciase en el hábito de realizar deporte habitualmente, no fue un problema. Y elegí al mejor.

Empecé a ir al gimnasio 3 días por semana, cambiando mis hábitos alimenticios y preocupándome por mí y por mi estado físico. Poco a poco empecé a notar los resultados esperados. Mucho antes de lo que imaginaba.




He tenido la suerte de encontrarme en el camino con gente que me ha iniciado en todo éste mundo del culto al cuerpo y la mente. Y otra de las personas fué Mario. Quien por casualidad, y gracias a un sobre de Stevia, empecé a interesarme por la "Paleo dieta" o como a mí me gusta llamarlo; "nutrición evolutiva" (la gente no te mira tan raro cuando hablas de nutrición evolutiva).

Gracias a Mario encontré la manera perfecta y completa de preocuparme por mi, por mi cuerpo y por mi mente. Dedicarme por completo a cuidar mi cuerpo.

La cuestión es empezar, ponerse a ello, poco a poco, sin agobios. Antes de lo que esperas empezarás a notar resultados. En tu cuerpo y en tu mente.

A partir de ahora, espero contaros todo lo que vaya descubriendo sobre éste modo de vida. Y no es otro que el preocuparse, pero más importante OCUPARSE, de uno mismo.

Si nos acompaña desde el nacimiento hasta la muerte, lo vemos cada día, y es lo único que nos pertenece realmente en ésta vida ¿¿Qué nos cuesta cuidarlo como se merece??

¡¡¡Paleo saludos, amigos!!!






domingo, 25 de mayo de 2014

El apaciguador - El paleozumo que te quita la tontería



Seré breve.

No voy a hablarte de las increíbles propiedades de sus súper ingredientes, especialmente si tienes la suerte de poder acceder a su versión ecológica.

Si te has despertado con el gusanillo detectivesco, simplemente googlea cualquiera de los siguientes elementos seguido de la coletilla "beneficios":
  • Lechuga romana
  • Nabo
  • Limón
  • Ajo
  • Jenjibre
  • Pepino
Cuando lo hagas, estarás conmigo en que EL APACIGUADOR es un brebaje altamente alcalinizante, que desborda toda clase de micronutrientes y encimas capaces de hacer que te confundan con el hijo bastardo del Increíble Hulk o con la prima-hermana de Son Goku nivel dios. 

Aparte de todo esto y tras consultar a 249.543 abuelas, he llevado a cabo un descubrimiento adicional: EL APACIGUADOR es un excelente aliado para regular tu sueño. 

Y aunque aún no le hemos dedicado la atención que se merece, pocas cosas hay tan importantes como un buen sueño reparador a la  hora de regular tus hormonas, regenerar cada una de tus células, rendir como un Tiranosaurio Rex al día siguiente y, en definitiva, perseguir ese CUERPO GANADOR que te mereces. 

Así que... ¿vamos a por ese APACIGUADOR?


jueves, 22 de mayo de 2014

Peligro: ¿yuca tóxica?

Desde que se puso más de moda, empezábamos a verla en todas partes en la sección de verduras y frutas en la mayoría de supermercados y de fruterías.



Pero no fue hasta que empecé a coquetear con la paleovida que me interesé por ella. Y, como con todas las historias de amor excesivamente apasionado, tanto el principio como el final de la historia fueron agitados y violentos.

Su sabor increíble y su textura la hacían el sustituto ideal de la patata, especialmente indicada para las comidas post-entrenamientos. Por eso, la usaba para todo lo que antes de hacerme más paleo habría usado una patata.

La incluía en guisados, la hacía al vapor, la comía recién hecha, la dejaba enfriar en la nevera y hasta me hacía el clásico hervido con ella.

Al poco tiempo, empezaron a llegarme comentarios sobre su contenido en cianuro. Al investigar un poco, me tranquilizó leer que el proceso de cocción acababa con el problema, pero HOY he descubierto que quizás investigué demasiado a la ligera.

Para responder a la duda de un compañero sobre el tema, he decidido googlear (a mala leche) "yuca cianuro". Y tras visitar estos enlaces, he decidido no volver a mirar la yuca nunca más:

  • http://www.botanical-online.com/alcaloidesyuca.htm
  • http://www.monografias.com/trabajos73/yuca-mandioca-causa-enfermedades-neurologicas/yuca-mandioca-causa-enfermedades-neurologicas2.shtml
  • http://www.slideshare.net/valeryespinoza167/inhibicin-de-cianuro-en-chaya-y-yuca
  • http://www.vacunasyviajes.es/vacunasyviajes/Cianamidas_Atlas.html

Todos estos enlaces apuntan a artículos o estudios que concluyen que la yuca no es prácticamente tóxica cuando es de la variedad "dulce" y además se prepara de forma tradicional.



Pero que el calor no es suficiente.

Y dado que el proceso "tradicional" podría convertirse en un hobby en sí mismo, he decidido desde este momento olvidarme de la yuca y dejar de recomendarla a todos los seguidores de Cuerpo G dados los peligros que entraña.

Tal y como oscilan las modas sobre nutrición y ejercicio últimamente, seguro que mañana me encuentro con algún experto que afirma que la yuca no tiene más cianuro que otros alimentos que ingerimos de forma habitual. O que dicha cantidad de cianuro provoca una reacción en el cuerpo que nos hace más fuerte o nos transforma en súper héroes. O que si la combinas con tal o cual movida, la yuca es totalmente inofensiva.

Me da igual. Mucho experto de ese tipo tiene que salir de debajo de las piedras para que vuelva a comprar yuca cruda de nuevo o recomendarla a ninguno de los seguidores de Cuerpo G.

Lo dicho. A partir de ahora nos olvidamos de la yuca. 

En plan salado, sólo plátano verde macho. No mola tanto (en sabor), pero es más accesible y fácil de pelar. Los paleogurús hablan de un tal ñame por ahí, pero de momento brilla por su ausencia en la mayoría de comercios españoles.

Y si bien en la yuca dulce (que quiero pensar que es la que se vende) hay poco cianuro y este se reduce al hervirlo, pero aun así no vale la pena jugar con fuego y tampoco creo que mole ingerir cantidad alguna de cianuro de forma habitual.




Así que... fuera yuca!!!